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La frase popular “febrero loco y marzo otro poco” se utiliza en México y otros países de habla hispana para describir los cambios bruscos de clima que suel…
La frase popular “febrero loco y marzo otro poco” se utiliza en México y otros países de habla hispana para describir los cambios bruscos de clima que suelen registrarse al final del invierno y el inicio de la primavera.
Cambios estacionales
Durante febrero y marzo ocurre la transición entre estaciones. En este periodo, es común que se alternen días cálidos con descensos repentinos de temperatura, presencia de frentes fríos, vientos fuertes e incluso lluvias atípicas. Estas variaciones generan la percepción de un clima “inestable” o impredecible.
En México, por ejemplo, el Servicio Meteorológico Nacional ha documentado que los frentes fríos pueden extenderse hasta marzo e incluso abril, mientras que al mismo tiempo comienzan a sentirse temperaturas más altas en distintas regiones del país.
Origen popular
El dicho no tiene un origen científico específico, sino que forma parte del refranero tradicional transmitido de generación en generación. Como otros refranes climáticos, surgió de la observación cotidiana del tiempo y las actividades del campo, donde los cambios repentinos podían afectar cosechas y siembras.
Un consejo vigente
Aunque se trata de una expresión coloquial, la frase sigue vigente porque refleja un comportamiento climático frecuente: días soleados que pueden convertirse en jornadas frías o ventosas en cuestión de horas. Por ello, la recomendación común durante estos meses es no confiarse del calor momentáneo y mantenerse prevenido ante posibles variaciones del clima.












