En el marco de las celebraciones por el Día de Muertos, este 29 de octubre se dedica a recordar y rendir tributo a las personas que perdieron la vida de manera repentina. Especialmente aquellas que murieron ahogadas o en accidentes graves.
De acuerdo con la tradición, estas muertes del 29 de octubre—ocurridas en ríos, mares, lagos o incluso en el hogar— son consideradas de carácter especial. Por lo que sus familiares realizan ritos particulares y ofrendas distintivas para honrar su memoria.
En los altares colocados este día, suelen incluirse veladoras, flores blancas, figuras de agua, ropa o pertenencias personales. Elementos que simbolizan la pureza y el tránsito de las almas que partieron de forma inesperada.
Estas prácticas forman parte del calendario ritual del Día de Muertos en México, que, desde finales de octubre, inicia con días dedicados a distintos grupos de difuntos antes de llegar al 1 y 2 de noviembre. Estas fechas centrales en las que se honra a los fieles difuntos y a todos los seres queridos que han partido.














