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En los últimos días, el término therian se ha vuelto tendencia en redes sociales. Se refiere a personas que se identifican con algún tipo de animal y que,…
En los últimos días, el término therian se ha vuelto tendencia en redes sociales. Se refiere a personas que se identifican con algún tipo de animal y que, en algunos casos, expresan esa identidad a través de accesorios o vestimenta alusiva, como máscaras, colas o prendas temáticas.
La conversación digital ha abierto dudas sobre el ámbito laboral: ¿puede una persona acudir a su trabajo vestida como therian? ¿Es motivo de sanción o despido?
¿Qué establece la ley?
La Ley Federal del Trabajo (LFT) no contempla disposiciones específicas sobre cómo debe vestir una persona en su centro laboral ni prohíbe expresamente algún tipo de indumentaria no convencional.
Sin embargo, la ley sí reconoce la facultad de los empleadores para establecer reglas internas, incluidos códigos de vestimenta, siempre que estén claramente señalados en el contrato individual de trabajo o en el reglamento interior de la empresa.
¿Puede haber sanciones?
Si el código de vestimenta está formalmente establecido y el trabajador incumple dichas reglas, la empresa podría aplicar medidas disciplinarias. Dependiendo de la gravedad y de lo estipulado en el reglamento interno, esto podría derivar en sanciones administrativas e incluso en la rescisión de la relación laboral por causa justificada.
La LFT contempla como motivo de rescisión el incumplimiento de obligaciones laborales, lo que podría incluir desatender normas internas previamente comunicadas.
¿Cuándo sería despido injustificado?
En caso de que no exista un código de vestimenta claro o que no esté debidamente establecido en contrato o reglamento, un despido por la forma de vestir podría considerarse injustificado.
Especialistas en derecho laboral recomiendan revisar el contrato y el reglamento interno antes de acudir con una vestimenta que pueda no alinearse con las políticas de la empresa.
El debate en torno a los therians refleja cómo las tendencias culturales y digitales también impactan el entorno laboral, donde el equilibrio entre libertad de expresión y normas internas sigue siendo un tema de análisis.












