A tres décadas del asesinato de Selena Quintanilla, un reciente acceso al informe forense volvió a colocar en la conversación pública uno de los crímenes más impactantes en la historia de la música latina. La revisión de la documentación, realizada en el marco del 30 aniversario luctuoso de la artista, confirma con detalle las heridas que sufrió y las causas precisas de su muerte ocurrida el 31 de marzo de 1995.
El reporte médico establece que la cantante falleció a causa de una hemorragia interna y externa exsanguinante, provocada por un impacto de bala que perforó el tórax. El proyectil ingresó por la parte superior derecha de la espalda, atravesó órganos vitales y lesionó la arteria subclavia derecha, provocando que perdiera casi toda su sangre en pocos minutos. De acuerdo con el documento, la muerte fue inmediata e irreversible.
Informe disuelves teorias del pasado
El informe también aclara versiones que circularon durante años. La autopsia descarta la presencia de sustancias en su organismo, niega que estuviera embarazada y confirma que la única lesión significativa fue el disparo que comprometió su sistema vascular.

La actualización del acceso al informe ha retomado relevancia debido a la publicación de materiales especiales y proyectos documentales que analizan el legado de Selena, así como las circunstancias de su muerte. El documento reafirma que la herida letal fue consecuencia del disparo atribuido a Yolanda Saldívar, entonces presidenta de su club de fans y administradora de sus boutiques, según las investigaciones oficiales.
El caso continúa generando interés a nivel internacional, tanto por la trayectoria de la artista como por el impacto cultural que dejó tras su fallecimiento.














