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Las elecciones intermedias de Estados Unidos definirán el control de la Cámara de Representantes, el Senado y 36 gubernaturas. El resultado marcará el rumb…
Las elecciones intermedias de Estados Unidos definirán el control de la Cámara de Representantes, el Senado y 36 gubernaturas. El resultado marcará el rumbo de Donald Trump durante los últimos dos años de su segundo mandato.
Donald Trump no está en la boleta, pero su presidencia es uno de los principales factores de las elecciones intermedias de Estados Unidos. Este 3 de noviembre, los estadounidenses votan para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 del Senado y 36 gubernaturas, además de miles de cargos estatales y locales.
Los republicanos llegan con mayoría en ambas cámaras: 219 republicanos frente a 214 demócratas en la Cámara, con dos vacantes, y 53 republicanos contra 47 demócratas en el Senado.
Para recuperar el control, los demócratas necesitan sumar al menos tres escaños en la Cámara y cuatro en el Senado.
Trump llega con 32% de aprobación
El escenario electoral se desarrolla con una evaluación complicada para el presidente. Una encuesta de Reuters/Ipsos colocó la aprobación de Donald Trump en 32%, apenas un punto por encima de su mínimo registrado de 31%.
En la preferencia genérica para el Congreso, los demócratas registraron 46% frente a 38% de los republicanos.
La encuesta también mostró hasta qué punto Trump se convirtió en un factor electoral. 48% de los votantes señaló que su voto era contra el presidente, mientras 25% dijo que votaría a favor de Trump y otro 25% afirmó que él no era un factor relevante.
Entre los independientes, 50% señaló que su voto era contra Trump y 13% a favor.
Estos datos no anticipan por sí mismos el resultado, pero muestran el ambiente político previo al cierre de las urnas.
La economía domina las preocupaciones
Más allá de la figura presidencial, el costo de vida y la economía ocupan un lugar central entre las preocupaciones de los estadounidenses.
Una medición del Pew Research Center ubicó a la economía como el tema más importante para los votantes, con 84%, seguida por el futuro de la democracia, con 73%; salud, 68%; educación, 62%; inmigración, 59%; política exterior, 57%; energía, 54%, y crimen violento, 52%.
La elección, por tanto, combina la evaluación de Trump con preocupaciones sobre precios, servicios públicos, seguridad, migración y el rumbo institucional del país.
El Senado concentra algunas de las batallas clave
La disputa por el Senado puede definirse en un grupo reducido de estados.
Entre las carreras que concentran atención nacional están Georgia, Carolina del Norte, Texas, Michigan, Alaska, Kansas, Maine y Ohio.
En Georgia, el demócrata Jon Ossoff busca conservar su escaño frente al republicano Mike Collins. En Carolina del Norte, el exgobernador demócrata Roy Cooper compite contra el republicano Michael Whatley.
Texas también tiene una contienda de alto interés con el demócrata James Talarico frente al republicano Ken Paxton.
El resultado de estas carreras será determinante para saber qué partido tendrá el control del Senado y, con ello, mayor capacidad para impulsar o frenar la agenda presidencial.
Una Cámara dividida puede cambiar el segundo tramo de Trump
La Cámara de Representantes presenta una competencia igualmente estrecha. Los republicanos mantienen una mayoría mínima y alrededor de 40 distritos son considerados competitivos.
Si los demócratas recuperan la Cámara, tendrían mayores herramientas para impulsar investigaciones sobre la administración Trump y utilizar el proceso legislativo y presupuestario como mecanismo de presión.
Si los republicanos conservan ambas cámaras, Trump tendría un escenario legislativo distinto para avanzar con su agenda durante los últimos dos años de su mandato.
36 gubernaturas también están en juego
Además del Congreso, los estadounidenses elegirán gobernador en 36 estados.
Entre las contiendas más observadas están Arizona, Michigan, Georgia, Ohio, Iowa, Nevada y Wisconsin.
Las gubernaturas también tendrán importancia rumbo a 2028, debido al peso político y administrativo que tienen los gobiernos estatales en temas como elecciones, seguridad, migración, economía y políticas públicas.
El resultado puede tardar
Aunque las urnas cierren este martes, el control del Congreso podría no definirse inmediatamente.
El volumen de votos por correo y las reglas de conteo de algunos estados pueden retrasar las proyecciones. En elecciones anteriores, tanto la Cámara como el Senado tardaron varios días en quedar definidos.
Por eso, la jornada electoral no necesariamente terminará cuando cierren las casillas: el conteo y las carreras cerradas pueden mantener la atención nacional durante los siguientes días.
Una elección que mira hacia 2028
Las elecciones intermedias no deciden quién será presidente, pero sí pueden modificar de manera importante el equilibrio político de Estados Unidos.
El resultado determinará cuánto margen tendrá Donald Trump para impulsar su agenda durante la segunda mitad de su segundo mandato y qué capacidad tendrá la oposición para frenarla.
Al mismo tiempo, las gubernaturas y las nuevas composiciones del Congreso comenzarán a configurar el escenario rumbo a las elecciones presidenciales de 2028 . La Casa Blanca no está en juego este 3 de noviembre. Pero el poder político alrededor de ella sí.











