En 60 segundos
Por : Omar Juarez Las elecciones intermedias definirán el control del Congreso y pueden modificar el margen de maniobra de Donald Trump en migración, comer…
Por : Omar Juarez
Las elecciones intermedias definirán el control del Congreso y pueden modificar el margen de maniobra de Donald Trump en migración, comercio, seguridad fronteriza y la relación con México.
Estados Unidos vota este 3 de noviembre en unas elecciones intermedias que definirán el equilibrio de poder en Washington y marcarán la segunda mitad del segundo mandato de Donald Trump.
Aunque el presidente no está en la boleta, el resultado determinará cuánto margen tendrá para impulsar su agenda durante los próximos dos años. Para México, la elección tiene especial relevancia por su impacto potencial en migración, aranceles, T-MEC, seguridad y cooperación fronteriza.
Este martes se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 del Senado y 36 gubernaturas, además de miles de cargos estatales y locales.
El Congreso puede convertirse en el contrapeso de Trump
La principal batalla está en el Congreso.
Los republicanos llegan con mayoría en ambas cámaras, pero los demócratas buscan recuperar el control. Si lo consiguen, Trump enfrentaría mayores obstáculos para avanzar con algunas de sus políticas.
Una mayoría republicana, en cambio, le permitiría contar con un escenario legislativo más favorable durante los últimos dos años de su mandato.
La diferencia será especialmente importante en asuntos que afectan directamente a México, como las políticas migratorias, los aranceles y las medidas de seguridad en la frontera.

La frontera, uno de los puntos clave
California, Arizona, Nuevo México y Texas, los cuatro estados estadounidenses que comparten frontera con México, también celebran elecciones para gobernador.
Estos gobiernos tienen influencia sobre asuntos relacionados con seguridad, infraestructura, transporte y operación fronteriza.
Texas concentra especial atención con la contienda entre el republicano Greg Abbott, quien busca un cuarto periodo, y la demócrata Gina Hinojosa. En Arizona, la demócrata Katie Hobbs busca la reelección.
El resultado en estos estados puede modificar el panorama político de una región donde millones de personas cruzan diariamente por motivos laborales, comerciales, familiares y turísticos.
Migración: el tema más sensible para México
La política migratoria de Trump es uno de los principales puntos de tensión entre ambos países.
Su administración ha impulsado una política más dura contra los migrantes en situación irregular, con operativos de detención y deportación.
Más de 11 millones de personas nacidas en México viven en Estados Unidos, mientras que la población de origen mexicano supera los 38 millones al considerar a sus descendientes.
Por ello, cualquier cambio en las políticas migratorias estadounidenses puede tener consecuencias directas para millones de familias a ambos lados de la frontera.
Comercio y T-MEC, otro frente de presión
La relación económica también estará bajo la lupa.
México y Estados Unidos mantienen una de las relaciones comerciales más importantes del mundo, con cadenas productivas profundamente integradas en sectores como el automotriz, electrónico, industrial y agroalimentario.
Trump ha utilizado los aranceles como herramienta de presión comercial y la relación bilateral se encuentra además vinculada a la revisión del T-MEC.
El nuevo equilibrio político en Washington puede influir en el margen de negociación de la Casa Blanca frente a México y Canadá.
Seguridad: una relación cada vez más compleja
La lucha contra el narcotráfico es otro de los temas centrales de la relación bilateral.
La administración Trump ha endurecido su discurso contra los grupos del crimen organizado mexicano y ha colocado el tráfico de drogas y la seguridad fronteriza entre sus principales prioridades.
Para México, el resultado electoral será relevante porque puede modificar el debate político interno de Estados Unidos sobre seguridad y, con ello, las condiciones de negociación entre ambos gobiernos.
¿Qué puede cambiar después de las elecciones?
Las elecciones intermedias no decidirán quién ocupa la Casa Blanca: Donald Trump continuará como presidente.
Lo que sí puede cambiar es el poder político que lo rodea.
Un Congreso demócrata podría convertirse en un contrapeso para su agenda; una mayoría republicana le daría mayor margen para avanzar en sus principales políticas.
Para México, esa diferencia puede traducirse en escenarios distintos frente a deportaciones, aranceles, T-MEC, seguridad fronteriza y cooperación bilateral.
Por eso, aunque los votos se cuentan en Estados Unidos, el resultado tendrá repercusiones mucho más allá de sus fronteras.
Washington vota este 3 de noviembre. Y México sigue de cerca quién tendrá las llaves del poder durante los próximos dos años.











