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Lo que comenzó como una visita a una clínica estética en Puebla terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de las últimas semanas en la reg…
Lo que comenzó como una visita a una clínica estética en Puebla terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de las últimas semanas en la región.
La muerte de Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, abrió una investigación que involucra presuntas irregularidades médicas, una clínica clausurada y personas actualmente prófugas.
Blanca Adriana fue vista por última vez el pasado 18 de mayo, cuando acudió a la llamada “Detox Clínica”, ubicada sobre la Calzada Zavaleta, en la ciudad de Puebla, para someterse presuntamente a un procedimiento de reducción de grasa abdominal.
Su esposo, Florencio Ramos, la acompañó al lugar y posteriormente denunció que el personal lo envió a comprar medicamentos y material mientras realizaban la intervención.
Cuando regresó al establecimiento, la clínica ya estaba cerrada y no había rastros de Blanca Adriana ni del personal que la atendía.
La desaparición activó una ficha de búsqueda y dio paso a las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Puebla.
Con el paso de las horas comenzaron a surgir elementos que incrementaron la preocupación de la familia.
Unas cámaras de videovigilancia captaron a varias personas sacando un bulto del inmueble y subiéndolo a un vehículo, imágenes que posteriormente se volvieron pieza clave para las autoridades.
Tres días después, el caso dio un giro trágico, pues en el municipio de Atlzayanca, Tlaxcala, localizaron el cuerpo de una mujer con características coincidentes con Blanca Adriana.
Un par de horas más tarde, autoridades estatales de Puebla confirmaron que se trataba de la mujer de 37 años.
De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo presentaba incisiones en el abdomen compatibles con un procedimiento estético.
Sin embargo, aún no se define si la mujer murió por complicaciones médicas durante la operación u otros motivos, por lo que se analizan las líneas de investigación.
Detectan irregulares en clínica a la que acudió Blanca Adriana
Las indagatorias también revelaron presuntas irregularidades en la operación de la clínica e incluso fue clausurada por autoridades estatales, pues “Detox Clínica” funcionaba sin los permisos adecuados.
Los diversos procedimientos quirúrgicos eran promovidos por Diana Palafox a través de redes sociales. Ella fue quien realizó el procedimiento quirúrgico a Blanca Adriana.
La investigación señala además como involucrado a Carlos Quezada, hijo de Palafox. Ambos permanecen prófugos, por lo que continúan las labores de búsqueda y las diligencias ministeriales.
Tras el caso, autoridades sanitarias realizaron inspecciones en otros inmuebles relacionados con la misma clínica, incluida una sucursal en la colonia Anzures, también suspendida por presuntas anomalías.
La muerte de Blanca Adriana generó indignación en redes sociales y reavivó el debate sobre la proliferación de clínicas estéticas irregulares y la falta de supervisión sanitaria en procedimientos médicos de bajo costo.
Usuarios y especialistas han insistido en la necesidad de verificar certificaciones y permisos antes de someterse a cualquier cirugía o tratamiento invasivo.
Mientras la familia exige justicia, el caso continúa bajo investigación y se ha convertido en un llamado de alerta sobre los riesgos de acudir a establecimientos que operan fuera de la regulación médica.












