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Hace 28 años, Adriana fue víctima de un cruel feminicidio en Puebla, su agresor fue su esposo, quien le arrebató la vida frente a su hija. El responsable r…
Hace 28 años, Adriana fue víctima de un cruel feminicidio en Puebla, su agresor fue su esposo, quien le arrebató la vida frente a su hija. El responsable recientemente fue detenido en Veracruz.
Cuando se creyó que se haría por fin justicia, un juez solo decidió imputarle prisión domiciliaria, por lo que se teme que pueda volver a escapar.
Así lo indicó uno de los sobrinos de Adriana a través de redes sociales, quien teme que el asesino de su tía pueda fugarse. Por lo que exigió a las autoridades que apliquen perspectiva de género en el caso.
Y es que todo ocurrió en 1997 cuando Adriana tenía 28 años de edad. Ella vivía en Cuautlancingo, junto con su pequeña hija de solo 5 años, cuyo papá es Gildardo.
De acuerdo con las investigaciones y lo compartido por el sobrino de la víctima, Gildardo privó de la vida a Adriana frente a su niña con un disparo. Luego el sujeto le robó sus joyas y huyó del estado de Puebla.
Lamentablemente en esa época, el delito de feminicidio no estaba tipificado como tal. Tampoco las autoridades contaban con una perspectiva de género.
El sobrino de Adriana, reveló que el agresor se cambió de nombre varias veces para evadir la justicia. Logrando así estar prófugo durante 28 años viajando por todo el país.
Familiares de Adriana temen que su agresor se de a la fuga nuevamente
Sin embargo el pasado 10 de junio del 2025, fue detenido en Veracruz y trasladado a Puebla. Esto para que conforme a la ley fuera castigado, pero cuando se creía que por fin se le haría justicia a Adriana, todo resultó lo contrario.
Ese mismo día, un juez en Cholula le dictó prisión domiciliaria, Lo peor de todo es que este sujeto fue arraigado en la vivienda de su víctima ubicada en El Campanario.
Esto preocupó a los familiares de Adriana. Pues se les hizo injusto esta medida cautelar, principalmente porque el caso no se está llevando con perspectiva de género. Pues desde un inicio pidieron que el crimen sea reclasificado como feminicidio, porque así fue.
Por tal motivo y a 28 años de este cruel crimen, la familia de Adriana exigió justicia para ella y para su hija. Pues temen que el agresor vuelva a escapar aprovechándose del sistema judicial con el que fue juzgado.
Además, se reveló que los vecinos donde ahorita Gildardo se encuentra bajo arraigo domiciliario temen por su seguridad.
“AYÚDENME A COMPARTIR, HACER RUIDO PORFA URGENTE: El asesino de mi tía está en prisión domiciliaria después de 28 años prófugo.
Este 2025, por fin fue localizado y detenido… pero le dieron prisión domiciliaria.
¿Cómo es posible que después de tanto dolor, de evadir a la justicia por décadas, duerma en su casa como si nada?
¡Exigimos que se revoque
esa medida y se reclasifique como feminicidio agravado!”, fue la publicación del sobrino de Adriana.











