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Sumario: La herramienta será destinada a investigaciones de la Fiscalía estatal. Durante el gobierno de Rafael Moreno Valle se denunció el uso de Galileo,…
Sumario: La herramienta será destinada a investigaciones de la Fiscalía estatal. Durante el gobierno de Rafael Moreno Valle se denunció el uso de Galileo, un sistema de vigilancia digital desarrollado por Hacking Team.
Paulina Millán
El Gobierno de Puebla emitió una segunda licitación para adquirir el software Cellebrite, destinado a desbloquear teléfonos celulares y extraer información digital para investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE). La compra ocurre en un contexto marcado por las denuncias de espionaje político registradas durante la administración del exgobernador Rafael Moreno Valle.
El coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, descartó que la tecnología sea equivalente al programa Pegasus, mientras que el gobernador Alejandro Armenta aseguró que su uso estará enfocado en labores de investigación y negó que exista persecución política.
La nueva convocatoria se publicó después de que el primer procedimiento de contratación quedara desierto. El paquete contempla dos computadoras portátiles de alto rendimiento, una licencia anual de Cellebrite Inseyets —con las herramientas UFED, Physical Analyzer y Reader—, 150 desbloqueos de teléfonos de gama alta y capacitación para ocho operadores. El fallo está previsto a partir del 24 de noviembre.
De acuerdo con las autoridades estatales, el software se utilizará para analizar dispositivos asegurados durante cateos, detenciones y operativos vinculados con investigaciones ministeriales. La Fiscalía ha señalado que busca fortalecer sus capacidades de análisis forense digital.
Cellebrite permite acceder a dispositivos compatibles, extraer información almacenada y organizar datos que pueden servir como evidencia. Pegasus, en cambio, es un programa de espionaje que puede infiltrarse en teléfonos a distancia. Las herramientas tienen funciones diferentes, aunque su utilización por autoridades ha generado debates sobre la privacidad y los controles legales.
En diciembre de 2024, Amnistía Internacional documentó el uso de herramientas de Cellebrite por parte de autoridades serbias para desbloquear teléfonos de un periodista y activistas detenidos. La organización también reportó la instalación posterior del programa espía NoviSpy en algunos dispositivos, un caso que evidenció los riesgos de utilizar tecnologías forenses sin suficientes garantías de protección.
Antecedentes de espionaje en Puebla
La adquisición ha reavivado el recuerdo de las denuncias de vigilancia durante el gobierno de Moreno Valle, quien estuvo al frente de Puebla de 2011 a 2017.
En ese periodo, el gobierno estatal fue vinculado con Hacking Team, empresa italiana que desarrolló Galileo, un sistema capaz de infectar dispositivos para obtener información. En 2015, la filtración de correos de la compañía, difundidos por WikiLeaks, reveló comunicaciones comerciales con gobiernos. En enero de 2017, The New York Times reportó que Puebla había sido cliente de la empresa.
Las denuncias incluyeron presuntas intervenciones de comunicaciones de políticos y periodistas. En agosto de 2017, el exagente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Rodolfo Raúl González Vázquez, denunció ante autoridades federales una presunta red de espionaje y presentó señalamientos sobre la vigilancia de figuras políticas, entre ellas el entonces presidente Enrique Peña Nieto, así como funcionarios, opositores y comunicadores.
Las acusaciones provocaron exigencias de investigación para esclarecer quiénes operaban el sistema y con qué finalidad. Sin embargo, no se conocen sentencias definitivas que hayan establecido responsabilidades penales por el conjunto de hechos denunciados.
Ante la nueva compra, uno de los aspectos que permanece en discusión es la forma en que la Fiscalía regulará el acceso a los datos extraídos de los teléfonos, quiénes podrán consultarlos y qué mecanismos de supervisión se aplicarán para evitar usos ajenos a las investigaciones.
La licitación establece las características del equipo y los servicios requeridos, pero la contratación por sí sola no acredita un uso indebido. El contrato final, los protocolos de manejo de información y la rendición de cuentas serán elementos para conocer las condiciones bajo las cuales operará la tecnología en Puebla.











