Desde sus tiempos como candidato a senador, Alejandro Armenta Mier inició una batalla legal para recuperar el Museo Barroco Puebla para los ciudadanos.
Durante años, denunció la deuda estatal generada por el contrato de Asociación Público-Privada (APP) firmado para la construcción del inmueble.
Finalmente, como gobernador, anunció la terminación anticipada del contrato.

El Congreso local recibió la notificación oficial de la resolución administrativa emitida por Museos Puebla y la Secretaría de Cultura, mediante la cual se dio por terminado dicho acuerdo.
Desde el Congreso de la Unión, Armenta inició su batalla para recuperar el Museo Barroco
Desde su etapa como diputado federal (2015-2018), Armenta advirtió sobre una deuda oculta provocada por el APP del Museo Barroco, el Centro Integral de Servicios y la Plataforma Audi.
El legislador denunció que los pagos anuales por estos proyectos se transferían a un fondo controlado por la empresa asociada Evercore.

Ya como candidato a gobernador, Alejandro Armenta aseguró que renegociaría la deuda por el Museo. Afirmó que, a pesar de los pagos millonarios, el edificio seguía siendo propiedad del grupo privado La Peninsular, filial de Grupo Hermes, del empresario Carlos Hank Rohn.
MIB, un monumento a la corrupción: Armenta
Armenta calificó al Museo Barroco Puebla como uno de esos proyectos leoninos que no permitiría en su administración.
Tras ganar las elecciones de 2024, en julio anunció que contrató un despacho contable para revisar el estado real de la deuda.
El 20 de agosto, reveló que saldar la deuda costaría 4 mil millones de pesos del erario, y lo calificó como un “monumento a la corrupción”.
Un mes después de tomar protesta, anunció que la deuda se había reducido a 2 mil millones de pesos, a pagarse durante su sexenio.
Antes de oficializar la cancelación del contrato, ordenó a la Fiscalía General del Estado reactivar las auditorías e investigaciones por corrupción en torno al Museo Barroco y proyectos como el Teleférico de Puebla.
















