El equipo de béisbol Los Angeles Dodgers confirmó que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) intentaron ingresar a los estacionamientos del Dodger Stadium, pero se les negó el acceso de inmediato. La situación generó confusión y protestas en las afueras del estadio.
De acuerdo con un comunicado del club, la mañana del miércoles un grupo de agentes intentó acceder al área del estadio sin una orden judicial ni justificación clara. La organización reafirmó que Dodger Stadium es propiedad privada y que el ingreso no autorizado fue impedido conforme a sus políticas internas.
Tras los hechos, ICE emitió un mensaje aclarando que no realizaron ninguna operación en el estadio, e incluso negaron haber estado presentes. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que fueron vehículos de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) los que estuvieron brevemente en el lugar, pero sin llevar a cabo detenciones ni acciones legales.
Protestas y postura comunitaria
La presencia de autoridades migratorias desató movilizaciones de activistas y ciudadanos, quienes acudieron a las inmediaciones del estadio para exigir su retiro. La concejal de Los Ángeles, Eunisses Hernandez, también se presentó para respaldar a la comunidad migrante.
Este hecho ocurre en un contexto de tensión migratoria creciente en California, tras recientes redadas realizadas por autoridades federales en distintos puntos del estado.
Posición del equipo
Los Dodgers, históricamente vinculados con la comunidad latina de Los Ángeles, enfrentaron críticas por su silencio ante temas migratorios en el pasado. Sin embargo, tras el incidente, la directiva afirmó que reforzará su compromiso con la inclusión y el respeto a los derechos humanos, y que analiza nuevas iniciativas para apoyar a las comunidades afectadas.

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