En los últimos días ha cobrado fuerza en redes sociales la versión de que Estados Unidos estaría preparando una iniciativa para eliminar el derecho de las mujeres a votar. Sin embargo, hasta el momento no existe ninguna propuesta oficial del gobierno estadounidense ni una iniciativa en el Congreso para derogar la Enmienda 19 de la Constitución, que garantiza el sufragio femenino desde 1920.
La controversia surge por el crecimiento de grupos y figuras de extrema derecha que han promovido públicamente ideas como el llamado “voto por hogar”, un modelo en el que una sola persona representaría el voto de toda la familia, además de declaraciones de algunos comentaristas que cuestionan el sufragio femenino. Aunque estas posturas han generado preocupación, se mantienen fuera de las propuestas legislativas principales.
Al mismo tiempo, organizaciones defensoras de los derechos civiles han advertido que iniciativas como la SAVE Act, impulsada por legisladores republicanos, podrían dificultar el acceso al voto para millones de personas, especialmente mujeres casadas que cambiaron su apellido y cuyos documentos no coinciden con su acta de nacimiento. Sus promotores sostienen que la medida busca fortalecer la seguridad electoral, mientras que sus críticos afirman que podría traducirse en un obstáculo para ejercer el derecho al voto.
Especialistas coinciden en que eliminar el voto femenino requeriría una reforma constitucional de enormes dimensiones, con la aprobación de dos terceras partes del Congreso y la ratificación de tres cuartas partes de los estados, un escenario que actualmente no tiene respaldo político suficiente.
Así, aunque existen sectores que promueven discursos contrarios al sufragio femenino y propuestas que, según sus críticos, podrían restringir el acceso al voto de algunas mujeres, no hay evidencia de un plan oficial del gobierno de Estados Unidos para eliminar el derecho de las mujeres a votar.














