Las celebraciones de Año Nuevo suelen estar acompañadas de reuniones familiares y una amplia variedad de platillos tradicionales, lo que puede derivar en excesos alimenticios durante la cena del 31 de diciembre y los días posteriores con los llamados “recalentados”. Especialistas en nutrición recomiendan tomar algunas medidas para cuidar la salud sin dejar de disfrutar estas fechas.
Una de las principales recomendaciones es moderar las porciones y evitar repetir platillos de manera constante. Comer despacio y prestar atención a las señales de saciedad ayuda a reducir el consumo excesivo. Asimismo, se sugiere equilibrar el menú incluyendo verduras, frutas y alimentos frescos que aporten fibra y faciliten la digestión.
En el caso de los recalentados, se aconseja seleccionar solo algunos platillos y evitar combinaciones altas en grasas y azúcares. También es importante mantener una adecuada hidratación, preferentemente con agua natural, y moderar el consumo de bebidas alcohólicas.
Especialistas recomiendan no saltarse comidas antes de las celebraciones, ya que llegar con hambre puede provocar un mayor consumo de alimentos. Retomar hábitos alimenticios saludables y realizar actividad física ligera en los días posteriores también contribuye a reducir el impacto de los excesos.
Finalmente, se destaca que disfrutar de la comida de forma consciente y con equilibrio permite cuidar la salud y evitar malestares comunes como indigestión, acidez o aumento de peso durante el inicio del año.

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