El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, elevó una oración por las personas que perdieron la vida a consecuencia de las intensas lluvias registradas en la entidad y lamentó que los fenómenos naturales hayan dejado víctimas mortales.
Monseñor agradeció las precipitaciones por el beneficio que representan para la tierra y para los campesinos, al favorecer las actividades del campo. Sin embargo, señaló que también han provocado tragedias que enlutan a varias familias poblanas.
En ese sentido, pidió por el eterno descanso de Agustín Malo Martínez, subdirector operativo de la Policía Municipal de Santa Clara Ocoyucan, quien falleció al ser arrastrado por la corriente del río Atoyac mientras cumplía con su deber al auxiliar a la población durante la emergencia ocasionada por el desbordamiento del afluente.
Asimismo, recordó a Silvia Gracidas, Concepción Márquez y Claudia Bonilla, quienes también perdieron la vida durante ese mismo desastre natural. De acuerdo con los reportes, el comandante resguardó a las tres mujeres en una patrulla oficial para protegerlas de la tormenta e intentar ayudarlas a cruzar la corriente; sin embargo, la fuerza del río arrastró el vehículo, provocando la muerte de sus ocupantes.
Durante la celebración eucarística, el arzobispo también expresó sus condolencias por la tragedia ocurrida en las grutas de Chichicazapan, en el municipio de Cuetzalan del Progreso, donde cuatro integrantes de una familia fallecieron tras quedar atrapados por el repentino incremento del nivel del agua provocado por las lluvias.
Sánchez Espinosa recordó a Ismael Peña, Jazmín Lisbet Peña Antonio, Karime Antonio Peña y Gerardo Julián de los Santos, por quienes también pidió oraciones, al tiempo que reconoció el esfuerzo realizado durante varios días por los cuerpos de rescate que participaron en las labores de búsqueda y recuperación de las víctimas.















