Puebla se ubica entre las cinco entidades del país con menor nivel de aseguramiento de viviendas ante daños provocados por lluvias, inundaciones y otros fenómenos hidrometeorológicos, al registrar una cobertura de apenas 14.8 por ciento, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
El porcentaje coloca al estado por debajo del promedio nacional, que es de 25.8 por ciento, y refleja que solo 14 de cada 100 viviendas cuentan con una póliza de seguro que puede brindar respaldo económico en caso de afectaciones derivadas de fenómenos naturales.
En contraste, alrededor del 85 por ciento de las viviendas poblanas carecen de este tipo de protección, por lo que, ante un siniestro, las familias tendrían que asumir los costos de reparación o reconstrucción con recursos propios o depender de apoyos extraordinarios.
Según el reporte de la AMIS, Puebla ocupa el quinto lugar nacional entre las entidades con menor cobertura de seguros para vivienda. Por debajo se encuentran Oaxaca, con 6.5 por ciento; Chiapas, con 8 por ciento; Guerrero, con 11.6 por ciento, y Zacatecas, con 14.4 por ciento.
En el extremo opuesto se ubican Nuevo León, donde siete de cada diez viviendas cuentan con algún tipo de seguro, al registrar una cobertura de 70.2 por ciento; seguido de Quintana Roo, con 55.3 por ciento, y Coahuila, con 43.1 por ciento.

El informe adquiere relevancia en el contexto de la actual temporada de lluvias, periodo en el que distintos municipios poblanos han registrado inundaciones, encharcamientos, desbordamientos de ríos y afectaciones a viviendas e infraestructura urbana.
La AMIS señala que las viviendas representan el tipo de inmueble con mayor impacto económico tras el paso de fenómenos hidrometeorológicos, por encima de hoteles, oficinas, fábricas, bodegas y establecimientos comerciales, debido a los daños que pueden sufrir en su estructura y en el patrimonio de las familias.
Especialistas del sector asegurador indican que contar con una póliza permite reducir el impacto financiero que generan eventos como inundaciones, granizadas o lluvias extraordinarias, al facilitar la reparación o reconstrucción de los inmuebles, siempre que las coberturas contratadas contemplen este tipo de riesgos.
El bajo nivel de aseguramiento en Puebla evidencia una limitada protección patrimonial frente a fenómenos naturales, en una entidad que cada año enfrenta afectaciones por lluvias intensas en diversas regiones, principalmente durante la temporada de ciclones y precipitaciones.














