El aborto en Puebla todavía enfrenta obstáculos importantes pese a que ya fue despenalizado hace un año. Entre los principales retos están el estigma social, la falta de acceso gratuito y seguro al servicio y la poca sensibilización del personal médico.
Así lo expresaron colectivas feministas que impulsan la campaña por un aborto seguro y gratuito en el estado, durante una sesión con la Comisión de Igualdad Sustantiva y Diversidad Sexual del Cabildo de Puebla.
Cinthya Ramírez, de REDefine Puebla, y Diana Moreno, de Ddeser, expusieron el panorama actual del acceso al aborto en la ciudad de Puebla.
El mayor desafío ahora es reformar la Ley Estatal de Salud, para que el aborto pueda ofrecerse de forma gratuita y segura en instituciones públicas.
Cinthya Ramírez explicó que aún se requiere una transformación estructural en el sistema de salud. Persisten los objetores de conciencia, quienes se niegan a ofrecer este servicio.
Otro de los problemas detectados es que los servicios de aborto seguro se concentran en la capital poblana. No hay acceso real en juntas auxiliares ni en municipios del interior del estado.
Las activistas señalaron que existe una diversidad de perfiles de personas que solicitan el servicio. Sin embargo, el imaginario social sigue limitado a mujeres jóvenes.

Entre quienes piden ayuda para abortar se encuentran también personas con discapacidad, en condiciones de movilidad, personas trans y de comunidades indígenas.
Un año del aborto Puebla: Falta sensibilización médica y persiste el estigma
También criticaron la falta de preparación y sensibilidad en parte del personal médico, que genera violencia institucional o malos tratos hacia quienes solicitan este servicio.
Esto se suma a la presión social y moral que muchas personas enfrentan al decidir abortar, especialmente en comunidades más conservadoras.














