La marcha de la Generación Z en Puebla se vio envuelta entre conflicto y caos provocada por infiltrados que entraron por la fuerza a la zona de Casa Aguayo.
En la entidad, la marcha contó con poca participación de personas y la mayoría no pertenecía a la Generación Z, sino a políticos o adultos de la tercera edad.
Menos de 300 personas son las que se reunieron en el Paseo Bravo para iniciar el recorrido y se juntaron con un grupo que exigía justicia por Carlos Manzo.
Sus consignas eran dirigidas para atacar a los gobiernos actuales en Puebla y México durante su trayecto hacia el zócalo de al ciudad.
Estaba previsto que aquí terminara el recorrido, pero decidieron extenderse hasta Casa Aguayo, antiguo sitio donde gobernaba el poder ejecutivo.
A una calle del edifico estaba cerrado el paso, en donde colocaron vallas para evitar el ingreso de manifestantes.
Policías custodiaban la zona para evitar problemas al exterior de Casa Aguayo y proteger el inmueble.
Sin embargo, los manifestantes intentaron ingresar a la fuerza para continuar con su marcha. Gran parte eran exfuncionarios y extrabajadores del Poder Judicial.
Derriban vallas en Casa Aguayo durante marcha de la Generación Z
Entre los participantes en la marcha de la Generación Z, no destacaban los jóvenes, pues eran minoría entre los participantes.
Algunas personas comenzaron a intentar tirar las vallas para ingresar hasta que lograron hacerlo y entraron a la zona.
En el lugar, vandalizaron patrullas, pues una terminó con el parabrisas roto por los golpes de los manifestantes.
Las vallas fueron aventadas por algunos participantes e incluso intentaron tirar la puerta principal de Casa Aguayo.
La tensión se sentía en el ambiente entre gritos de “si se pudo” por lograr ingresar al lugar pese a la presencia de elementos de seguridad.
En la zona se registró un caos vehicular debido al cierre de calles por el paso de la manifestación en el Bulevar 5 de Mayo y Casa Aguayo.















