El PT rechazó que exista un acuerdo previo para distribuir candidaturas municipales en Puebla rumbo a 2027. Su dirigencia nacional aseguró que las negociaciones apenas comienzan y que la prioridad es consolidar la alianza electoral antes de discutir espacios y postulaciones.
La dirigencia nacional del Partido del Trabajo (PT) salió al paso de las versiones que anticipan una repartición de municipios entre los partidos aliados de cara a las elecciones de 2027 en Puebla, asegurando que aún no existe ninguna definición sobre candidaturas o posiciones dentro de la coalición.
Así lo mencionó el Comisionado Nacional del PT, Benjamín Robles Montoya, quien afirmó que el proceso de negociación se encuentra en una etapa preliminar y que, antes de hablar de alcaldías, diputaciones o cualquier otro cargo de elección popular, los partidos que integran la alianza deberán construir los acuerdos políticos que darán forma al convenio de coalición.
El petista subrayó que Puebla representa un estado estratégico para el PT dentro del escenario nacional, por lo que las decisiones electorales deberán surgir de consensos entre las fuerzas políticas aliadas y respetando en todo momento los tiempos establecidos por la legislación electoral.
En ese contexto, desestimó las versiones que aseguran que ya existe una distribución de municipios entre los integrantes de la coalición, al señalar que quienes adelantan ese tipo de escenarios desconocen el proceso real de negociación que actualmente se desarrolla.
Robles Montoya advirtió además que la difusión de rumores sobre una supuesta asignación anticipada de candidaturas podría responder a intentos por generar diferencias internas entre los partidos que conforman la alianza política.
Explicó que las mesas de diálogo nacionales están concentradas actualmente en la estrategia para competir de manera conjunta en los 300 distritos federales del país, por lo que cualquier discusión sobre espacios específicos en Puebla todavía se encuentra fuera de la agenda inmediata.
Finalmente, reiteró que las definiciones electorales deberán construirse bajo criterios de legalidad, unidad política y acuerdo entre las fuerzas participantes, descartando cualquier decisión unilateral o adelantada sobre el reparto de candidaturas rumbo a los comicios de 2027.















