El Partido Acción Nacional (PAN) llamó al Congreso del Estado a acelerar la revocación de mandato de la presidenta municipal de Acatlán de Osorio, Lupita Bárcenas, antes del Grito de Independencia, con el objetivo de evitar que las protestas y movilizaciones que se han registrado en el municipio deriven en hechos de violencia durante las fiestas patrias.
El dirigente estatal del PAN, Mario Riestra, señaló que Acatlán de Osorio lleva cerca de tres meses en medio de un conflicto político, señalamientos de irregularidades e ingobernabilidad, por lo que consideró urgente que el Congreso local intervenga y defina la situación del Ayuntamiento.
Riestra cuestionó además que la persona que podría asumir la presidencia municipal en caso de una separación de la alcaldesa sea su madre, al considerar que esta situación no resolvería el conflicto que existe entre las autoridades y un sector de ciudadanos, empresarios y regidores que han exigido la salida de la edil.
El panista también hizo referencia a videos que, dijo, han circulado en redes sociales y en los que presuntamente aparece la madre de la alcaldesa agrediendo a manifestantes durante las movilizaciones realizadas en el municipio.
Ante este escenario, pidió al Congreso del Estado actuar antes de las celebraciones patrias, pues advirtió que el ambiente en Acatlán se encuentra tenso y existe el riesgo de que las protestas aumenten durante el Grito de Independencia.
“No queremos que haya disturbios y manifestaciones en Acatlán de Osorio” durante las fiestas patrias, sostuvo el dirigente panista, quien insistió en que la revocación de mandato debe resolverse antes de que el conflicto escale y pueda haber consecuencias que lamentar.
Riestra también acusó al Gobierno del Estado y al Congreso local de utilizar dos varas para atender los problemas de los municipios, dependiendo de si sus autoridades pertenecen a la oposición o al oficialismo.
Asimismo, mencionó otros señalamientos relacionados con el Ayuntamiento, como presuntos actos de hostigamiento a comerciantes, la búsqueda de información en oficinas municipales fuera del horario laboral y acusaciones de que algunos funcionarios habrían sido amenazados con armas de fuego.













