Desde el Congreso local, la diputada Luana Amador Vallejo impulsa una agenda de inclusión Puebla que busca transformar la atención a personas con discapacidad.
Amador convierte su labor legislativa en una cruzada para pasar de la asistencia a una visión de derechos plenos para este sector.
En entrevista para A las 8 con Leti Torres, explicó que lidera la Comisión de Personas con Discapacidad.
La diputada trabaja para eliminar barreras físicas, institucionales y culturales que históricamente han marginado a estas personas.
“La sociedad impone las barreras que provocan la discapacidad. Lo que necesitamos es emparejar la cancha”, afirmó.
Agenda de inclusión para Puebla: Reeducar desde el Congreso de Puebla
Consciente de que el cambio inicia en el Congreso, ha encabezado talleres de sensibilización para reporteros, diputados, abogados y personal legislativo.
Estos talleres promueven el uso correcto del lenguaje y fomentan respeto hacia las personas con discapacidad.
“Es importante referirnos correctamente: no somos discapacitados ni minusválidos, sino personas con discapacidad. La persona debe estar al centro”, destacó.
Luana Amador adelantó que avanza una consulta pública para actualizar la Ley de Personas con Discapacidad del Estado de Puebla, vigente desde 2010 pero sin reglamento funcional.
El objetivo es incorporar avances tecnológicos, conceptos de inclusión y mecanismos claros de aplicación.
Proyectos que trasciendan para personas con discapacidad
Además, impulsa la creación de “polos de inclusión”: zonas accesibles con rampas, banquetas transitables y transporte adaptado.
Estos polos conectarán servicios públicos y privados para garantizar la autonomía de las personas con discapacidad.
“Lo ideal es que podamos movernos solos, sin depender de nadie. Hoy en Puebla eso sigue siendo casi imposible”, lamentó Amador.
También coordina esfuerzos con la Secretaría de Educación Pública (SEP) para implementar un programa permanente de sensibilización en escuelas primarias.

La meta es que niños de quinto grado reciban formación sobre inclusión y no discriminación, promoviendo un cambio social desde la infancia.
“Queremos que los niños terminen educando en casa a sus padres y familiares”, subrayó.
La diputada reiteró que la inclusión no tiene partido y busca dejar una base duradera, más allá de intereses políticos.
“Mi meta es social, no política. Lo importante es que las políticas públicas se establezcan y continúen”, afirmó.
Con dos años restantes en su periodo, Amador apuesta por consolidar una agenda integral que combine sensibilización, infraestructura y educación.
“Hay que acelerar el paso. Si creemos que tres años es mucho, nos quedaremos cortos. Ya pasó uno y pocos lo sintieron”, concluyó.














