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La propuesta busca castigar a quienes lleven turistas a grutas, ríos o zonas de riesgo sin contar con permisos y capacitación, luego de la tragedia en Cuet…
Después de la tragedia ocurrida en la gruta Chichicazapan, en Cuetzalan, donde cuatro personas murieron durante un recorrido de turismo de aventura, en el Congreso de Puebla buscan poner un alto a los guías que trabajan sin contar con la preparación ni las certificaciones necesarias.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Fedrha Suriano Corrales, presentó una iniciativa para que quienes ofrezcan, organicen o encabecen recorridos de turismo de aventura sin autorización puedan enfrentar hasta dos años de prisión.
La propuesta plantea agregar el artículo 345 Bis al Código Penal del Estado, con el objetivo de que realizar este tipo de actividades sin los permisos correspondientes deje de ser solamente una falta administrativa y pueda generar también responsabilidad penal.
El planteamiento llega 54 días después del accidente registrado en la gruta de Cuetzalan. En ese lugar, un grupo quedó atrapado luego de que aumentara el nivel del agua dentro de la caverna debido a las lluvias.
Cuatro personas perdieron la vida. Hasta ahora, únicamente ha sido recuperado el cuerpo de José Agustín de los Santos, de 31 años, mientras continúan sin ser localizados Ismael Peña, de 40 años, y sus hijas Yazmín Lizbeth y Karime Antonio Peña, de 21 y 24 años.
De acuerdo con la información conocida del caso, la familia habría pagado alrededor de cinco mil pesos por el recorrido. Posteriormente, la Secretaría de Turismo confirmó que el guía que estaba a cargo no contaba con las certificaciones requeridas para realizar actividades de este tipo.
¿Qué quieren castigar?
La iniciativa busca que pueda ser sancionada cualquier persona que ofrezca, organice o dirija recorridos de turismo de aventura sin tener la autorización o certificación necesaria.
Esto aplicaría para actividades que se realizan en lugares como grutas, cavernas, ríos, montañas y otros sitios donde existen riesgos que requieren conocimientos y preparación especializada.
La propuesta también plantea que los prestadores de estos servicios tengan prohibido continuar con un recorrido cuando alguna autoridad haya ordenado cerrar, suspender o restringir una actividad por motivos de seguridad.
Es decir, si Protección Civil determina que un sitio representa un peligro por lluvias, crecida de ríos u otras condiciones, los operadores tendrían que suspender el servicio.
También quieren aumentar las revisiones
La reforma contempla darle mayores facultades a la Secretaría de Turismo para revisar a los prestadores de servicios y comprobar que los guías tengan sus certificaciones, además de verificar que cumplan con las medidas de seguridad.
Las autoridades podrían realizar visitas de inspección para detectar a quienes estén ofreciendo recorridos sin cumplir con los requisitos.
La intención, principal es evitar que personas sin capacitación o certificación conduzcan grupos de turistas en zonas donde un cambio en las condiciones del clima puede convertir rápidamente un recorrido en una situación de peligro.












