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Cohabitación forzada en Puebla se castigará con 22 años de cárcel

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En 60 segundos

Azucena Rosas aseveró que con estas acciones, el Congreso busca la protección del interés superior de la niñez. El Congreso local aprobó que la cohabitació…

Azucena Rosas aseveró que con estas acciones, el Congreso busca la protección del interés superior de la niñez.

El Congreso local aprobó que la cohabitación forzada en Puebla sea castigada con hasta 22 años de cárcel.

Los diputados locales aprobaron por unanimidad de votos las reformas al Código Penal del Estado.

Ahora, se sancionará como cohabitación forzada de personas menores de 18 años de edad, personas que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho:

“A quien obligue, coaccione, induzca, solicite, gestione u oferte a una o varias de estas personas a unirse informal o consuetudinariamente, con o sin su consentimiento, con alguien de su misma condición o con persona mayor de dieciocho años de edad, con el fin de convivir en forma constante y equiparable a la de un matrimonio”.

La cohabitación forzada en Puebla se castigará con pena de 8 a 15 años de prisión y multa de mil a 2 mil 500 Unidades de Medida y Actualización (UMA).

La pena se aumentará hasta en una mitad, en su mínimo y en su máximo, si la víctima perteneciere a algún pueblo o comunidad indígena o afromexicana.

También aumentará la pena si hay una relación de parentesco, tutela, guarda, custodia, autoridad, confianza o cualquier otra que implique subordinación o dependencia.

En ese sentido, la pena mínima podría ser de 12 años y la máxima de 22 años de cárcel con las agravantes establecidas.

La diputada de Morena, Azucena Rosas Tapia, aseveró que con estas acciones, el Congreso busca la protección del interés superior de la niñez.

“Proteger a nuestra niñez significa evitar las violencias el día de mañana, significa resarcir los daños que permanecerán para toda la vida”, afirmó.

Señaló que muchos casos de cohabitación forzada de menores de edad se ven disfrazadas de acuerdos y tratos familiares, tradiciones y dependencias.

La legisladora local remarcó que ninguna tradición puede justificar que se le arrebate la infancia a una niña o adolescentes.

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