Acatlán de Osorio se quedó sin Cabildo luego de que el regidor Jesús Reyes Ramírez presentó este jueves su renuncia ante el Congreso del Estado, con lo que se completó la salida de los nueve integrantes del Ayuntamiento.
El documento fue entregado a las 12:45 horas y posteriormente fue ratificado ante los diputados. Con esto, todos los integrantes del Cabildo que permanecían en funciones ya presentaron su renuncia.
Ante este escenario, el Congreso del Estado tendrá que definir quién tomará las riendas del municipio.
El diputado Julio Huerta informó que ahora la Comisión de Gobernación deberá preparar un dictamen para proponer la instalación de un Concejo Municipal.
La propuesta tendrá que ser discutida y votada en una sesión extraordinaria del Pleno del Congreso. Será ahí donde los diputados decidirán si se instala este nuevo órgano para hacerse cargo del gobierno de Acatlán.
El legislador explicó que también se integrarán al expediente todos los documentos relacionados con las renuncias y con el procedimiento que se inició por la situación del Ayuntamiento.
Regidores piden apoyo por amenazas
Los integrantes del Cabildo que dejaron sus cargos también solicitaron la intervención del gobierno de Alejandro Armenta para garantizar su seguridad.
Aseguraron que algunos regidores han recibido amenazas de muerte y advertencias contra sus familias. Por ello, pidieron que la Fiscalía General del Estado dé seguimiento a las denuncias que ya fueron presentadas.
También solicitaron que, si las investigaciones encuentran posibles delitos o un mal manejo de recursos públicos, los responsables sean sancionados.
Los regidores insistieron en que sus denuncias contra la administración municipal no buscaban confrontarse con el gobernador ni con el gobierno estatal, sino señalar las irregularidades que, desde su punto de vista, estaban afectando al municipio.
La regidora Maricruz Bello pidió al Congreso del Estado tener cuidado al elegir a quienes formarán parte del nuevo Concejo Municipal.
Dijo que la salida del Cabildo no representa un retroceso para Acatlán, sino una oportunidad para cambiar la forma de gobernar.
Pidió que los nuevos integrantes sean personas preparadas, responsables y comprometidas con el municipio, y advirtió que el Concejo no debe ser utilizado por ningún grupo político para construir una estructura con intereses particulares.
Bello también señaló que los meses de conflicto dejaron problemas en la prestación de servicios y retrasos en obras y atención a las comunidades.
Además, cuestionó el gasto de alrededor de 300 mil pesos en publicidad para defender la imagen de la presidenta municipal, recursos que, consideró, pudieron utilizarse para atender otras necesidades de Acatlán.
Ahora será el Congreso del Estado el que tenga la última palabra sobre la integración del Concejo Municipal y el futuro inmediato del Ayuntamiento de Acatlán de Osorio.













