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Entre las 13 personas que perdieron la vida por las fuertes lluvias que se registraron en Huauchinango, se encuentran dos casos que merecen ser contados: E…
Entre las 13 personas que perdieron la vida por las fuertes lluvias que se registraron en Huauchinango, se encuentran dos casos que merecen ser contados: El de la familia Cruz Salas y el de Abi, quien perdió a su mamá y no ha podido localizar a su hijo de 6 años.
El gobierno estatal informó que 23 municipios resultaron afectados por inundaciones y deslaves. De estos, 17 presentan los daños más graves, incluyendo Huauchinango.
Estas son las dos historias que ejemplifican la tragedia que se vive en la Sierra Norte de Puebla.

La tragedia de la familia Cruz Salas
La noche del 9 de octubre, la familia Cruz Salas se encontraba en su domicilio, ubicado en la calle Quetzalcóatl, colonia Nuevo Monterrey, en Huauchinango.
En la vivienda estaban:
- Evelia Salas Aguilar (41 años, madre)
- Julio Cruz Moreno (48 años, padre)
- Adela Cruz Salas (21 años)
- Esperanza Cruz Salas (13 años)
- Estefanía Cruz Salas (3 años)
Durante la madrugada, las lluvias provocaron el desgajamiento de un cerro, lo que arrastró varias viviendas. Una de ellas fue la de la familia Cruz Salas.
El derrumbe sepultó la casa bajo tierra y agua. Ninguno de los integrantes logró salir.
Al día siguiente, se confirmó que los cinco miembros de la familia fallecieron. Sus cuerpos fueron recuperados y velados en la colonia El Cerrito, también en Huauchinango.

Abi Lechuga: entre el dolor y la búsqueda
Otra historia marcada por esta tragedia es la de Abi Lechuga, originaria de Huauchinango.
Abi celebraba el cumpleaños de uno de sus hijos en casa de su madre, María Magdalena Sosa Santos, de 64 años, en la comunidad de Piedras Pintadas.
La celebración fue interrumpida por un lodazal que irrumpió en la vivienda. La corriente arrastró a la mujer mayor y a Liam, su hijo de 6 años.

Al día siguiente, localizaron el cuerpo sin vida de María Magdalena entre ramas y lodo. Junto a ella, los rescatistas encontraron la chamarra roja de Liam, pero del menor no hubo rastro.
Liam continúa desaparecido y es uno de los cuatro casos que siguen en búsqueda en la región.












