El caso del empresario Julio T, quien fue secuestrado, asesinado y cuya cabeza apareció en Acatzingo continúa. Ahora se reveló que, hace cuatro años el varón había sido detenido por agentes de la Policía Estatal en la carretera Tecamachalco-Quecholac con 93 dosis de droga.
El caso del empresario y dueño de la empresa Cartotec en Tecamachalco, quien fue privado de la libertad hace una semana y cuya cabeza fue abandonada recientemente en Acatzingo sigue en proceso de investigación.
Aunque aún las autoridades no cuentan con una hipótesis sobre el motivo por el cual fue asesinado de tal brutal manera. Se sabe que la cabeza del empresario apareció junto con una cartulina firmada por el grupo delictivo “Los Tepeacas”, en el cual, se hizo mención que fue privado de la vida Julio por no pagar protección.
Autoridades no cuentan con una hipótesis sobre el motivo
Cabe destacar que, hasta el cierre de esta nota no se ha confirmado si el resto del cuerpo del varón ya fue localizado y entregado a su familia. Aunque en redes sociales sus seres queridos convocaron a una búsqueda, la movilización fue cancelada esta mañana.
Julio quien tenía 30 años de edad, reconocido empresario en el municipio de Tecamachalco, abogado, quien gustaba de autos deportivos y que incluso realizaba donativos al DIF de la región. Durante la administración de Carlos Ignacio Mier Bañuelos (2021-2024), había sido detenido a principios del 2021 junto con una mujer.
De acuerdo con un boletín emitido por la Secretaría de Seguridad Pública, (SSP), Julio Armando fue detenido por la policía estatal. Esto junto con una mujer en la carretera Tecamachalco-Quecholac.
Según el boletín, ambos viajaban a bordo de un auto Camaro color amarillo en dicha vialidad cuando ocurrió su detención. A ellos se les aseguró 50 mil pesos y dosis de conocida como cristal.
Incluso se les acusó de estar relacionados a delitos como cohecho, robo a transporte de carga y de vehículo.
Pese a ello, la SSP y la Fiscalía continúan indagando las posibles causas por las que Julio fue privado de la vida.














