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El discurso de “puertas abiertas” del gobierno de Lupita Cuautle quedó bajo presión luego de que su propia administración reconociera que elementos de Trán…
El discurso de “puertas abiertas” del gobierno de Lupita Cuautle quedó bajo presión luego de que su propia administración reconociera que elementos de Tránsito Municipal tuvieron que ser separados de funciones operativas mientras son investigados por un reporte ciudadano relacionado con su actuación en el Bulevar del Niño Poblano.
El caso ya llegó a la Coordinación de Asuntos Internos de San Andrés Cholula, que mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.
Es decir: mientras el Ayuntamiento intenta colocar en primer plano su mensaje de transparencia y atención ciudadana, el dato central es otro. Hay agentes municipales bajo investigación y fuera de las calles mientras se determina qué hicieron.
El boletín oficial no informa cuántos elementos fueron separados ni detalla cuál fue la conducta específica que provocó el señalamiento.
Cuautle enfrenta un problema dentro de su propia corporación
Por instrucción de Cuautle, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Luis Flores Fierros, se reunió con la persona que presentó el reporte.
El gobierno municipal aseguró que habrá acompañamiento y que el procedimiento continuará con respeto al debido proceso.
Pero más allá del mensaje institucional, la apertura de una investigación interna evidencia que el señalamiento fue suficientemente relevante para retirar temporalmente de funciones operativas a los agentes de Tránsito de San Andrés Cholula involucrados.
La propia administración reconoció que, si se comprueba una conducta contraria a la normatividad, procederá conforme a derecho y aplicará las medidas correspondientes.
Por ahora, no existe una resolución que determine responsabilidades.
Ayuntamiento habla de transparencia, pero faltan datos
La persona que realizó el reporte entregó a la SSPPC un video que también publicó en sus plataformas digitales para explicar parte de lo sucedido.
Sin embargo, el comunicado del Ayuntamiento deja sin responder aspectos básicos para dimensionar el caso: qué conducta concreta se atribuye a los agentes, cuántos servidores públicos están involucrados y bajo qué circunstancias ocurrió el incidente en el Bulevar del Niño Poblano.
La administración de Cuautle insiste en que actúa bajo principios de legalidad, transparencia y respeto a los derechos humanos.
Ahora tendrá que demostrarlo con los resultados de la investigación.
Porque separar temporalmente a los elementos es apenas el primer paso; el verdadero examen para el gobierno municipal será esclarecer lo ocurrido, informar qué responsabilidades se determinaron y explicar públicamente qué medidas tomará para evitar que un episodio similar vuelva a repetirse.
Información: Omar Juárez











