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A cinco días de la tragedia, vecinos de la colonia continúan con los ánimos bajos, pero apoyando a las labores de búsqueda para localizar a quienes quedaro…
Entre un ambiente de incertidumbre y dolor, continúa la búsqueda de personas que quedaron atrapadas entre el deslave de un cerro en la colonia Nuevo Monterrey en Huauchinango, una de las más afectadas del municipio.
A las 19:00 horas del jueves 9 de octubre, las tormentas tropicales Raymond y Jerry azoraron al municipio inmerso en la Sierra Norte de Puebla.
A cinco días de la tragedia, vecinos de la colonia continúan con los ánimos bajos, pero apoyando a las labores de búsqueda para localizar a quienes quedaron debajo de los escombros y la tierra.
Entre las pocas palabras que se atreven a compartir habitantes de la zona, comentaron que cuatro viviendas se vinieron abajo con todo y sus habitantes adentro.
Dos niños fueron expulsados por la fuerza del deslave y los auxiliaron vecinos; actualmente se encuentran en un hospital en estado grave pero sus padres aún no son localizados.
Con maquinaria enviada por el gobierno estatal se realiza el retiro de escombros y tierra y con la esperanza de encontrar a los desaparecidos aplastados tras el deslaves.
La ayuda aquí sigue llegando con la entrega de comida preparada y ropa para todas las edades tras la pérdida de algunas de sus pertenencias.
Simultáneamente la ayuda continúa en el Recinto Ferial, el cual también funciona como un Centro Operativo para las autoridades estatales y federales.

Desde Centro Operativo se coordina ayuda para damnificados en Huauchinango
Con una fuerte participación de elementos de la Guardia Nacional, Sedena, Marina, gobierno estatal y Guardia Nacional, funciona el Centro Operativo en el recinto ferial.
Desde aquí, se coordina la ayuda que se brinda a quienes se encuentran en el albergue y las despensas que se entregan por colonia a los damnificados.
Payasitos acudieron a este punto con la intensión de animar un poco a los niños y regalarles pelotas, mientras que la Guardia Nacional dio una demostración de perritos k9.
En colchonetas y catres, es como los adultos intentan dormir un rato luego de que la preocupación les quitara el sueño durante los últimos días.
Militares y elementos de la Guardia Nacional intentan brindar el apoyo necesario a los damnificados para tratar de calmar los ánimos tras las afectaciones al municipio.
Margarita es una de las que acudieron al albergue. Ella es de la colonia Colón y cuenta que desde hace 43 años esta zona se inunda.

En esta ocasión no fue la excepción, pero ahora teme por su integridad y la de su familia, pues hay dos árboles que están a punto del colapso en el montículo de tierra junto a su vivienda.
Ella junto a su hija de ocho años, decidieron salirse de su casa hecha de madera para ponerse a salvo, pero vecinos prefirieron quedarse en sus viviendas pese a que el agua les llegaba hasta el pecho.














