La desaparición de Isaías Flores, un adolescente de 14 años que fue visto por última vez el 30 de marzo en el Mercado Independencia de Puebla, se complicó desde el primer momento.
Durante los días clave tras su extravío, las autoridades priorizaron investigar denuncias de violencia familiar antes que buscar al menor.
Isaías salió de casa a las 9 de la mañana con su caja de gelatinas, como solía hacerlo para apoyar con los gastos escolares.
Lo último que se sabe de él quedó registrado en video: a la 1:20 de la tarde llegó a una pollería dentro del mercado; entregó su caja y se alejó caminando. Desde entonces, nadie lo ha vuelto a ver.
Su tío, Emanuel Flores, contó en entrevista que durante casi una semana la atención de la Fiscalía se centró en su hermano, padre del menor, luego de que vecinos denunciaran presuntos maltratos en el entorno familiar.
“Nos dijeron que había señalamientos de violencia física, y todo se detuvo. El DIF intervino, entrevistó a mis sobrinas, y después de varios exámenes concluyeron que no había ningún tipo de agresión hacia ellos”, explicó.
Para cuando las autoridades retomaron la línea principal de investigación, ya habían pasado días valiosos. A esto se suma que algunos negocios cercanos al Mercado Independencia aún no han entregado grabaciones de sus cámaras de seguridad, lo que obstaculiza el rastreo del menor.
“Tememos que lo hayan sacado del estado, el tiempo perdido puede ser clave. Solo nos dicen que están investigando, pero no hay resultados”, añadió Emanuel.





